Una Generación leprosa
- Carlos Cancino Campos
- 22 may 2022
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Por el Pastor Carlos Cancino Campos

Y he aquà vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos».
Mateo 8:2-4
Tanto en el AT como en el NT, la lepra era la enfermedad mĆ”s terrible. La lepra provoca Ćŗlceras, se caen los pĆ”rpados, las cuerdas vocales tambiĆ©n se daƱan y cambia el tono de la voz. Las manos y los pies tambiĆ©n se daƱan. Ese tipo de lepra podĆa durar entre 20 y 30 aƱos; en el cual la persona va muriendo poco a poco.
El Dolor era constante
Josefo menciona que los trataban como muertos y los marginaban de la sociedad, debĆan avisar que se acercaban gritando ā soy impuroā. Estaba prohibido saludar a los leprosos, lo mĆ”s cerca para acercarse era 2 metros la distancia que se debĆa mantener.
DebĆan abandonar a sus familias y vivir lejos de todos, Nadie se podĆa acercar ni si quiera para alimentar. Fue un hombre en estas condiciones que JesĆŗs tocó. āY JesĆŗs extendió la mano y tocó al leprosoā. JesĆŗs tuvo compasión de ese hombre y fue mĆ”s allĆ” de la ley. Debemos notar dos cosas:
El leproso vino con confianza, pese a que eso no era lo normal, fue confiado sabiendo que si Ć©l querĆa lo sanarĆa. TenĆa plena confianza en JesĆŗs.. Nadie puede sentirse demasiado inmundo para venir a Jesucristo. La lepra era la Ćŗnica enfermedad que los rabinos no sanaban. El sabĆa que el Ćŗnico que podĆa sanarlo y marcar la diferencia era JesĆŗs. Nadie puede sentirse imperdonable, Ć©l puede perdonar todo pecado.
Viene con humildad, no demandó la sanidad. Dios no se acerca a los soberbios, pero cuando ve humildad se siente atraĆdo. El leproso se acerca rogando, lo mismo ocurre cuando la mujer sirio fenicia se acerca a JesĆŗs.
Viene con reverencia, con adoración. El leproso sabia que estaba frente a Dios. Cuando nos enfrentamos a Jesús con encontramos con Dios y con todo su poder y amor.
¿Cómo reacciona Jesús?
Tuvo compasión, aún yendo en contra de la ley: extendió su mano y lo tocó. Actualmente la iglesia estÔ falta de compasión. La compasión es sobrenatural, va mÔs allÔ de lo racional. Acercarse a un leproso como lo hizo Jesus era aún mÔs peligroso que acercarse a un esquizofrénico maloliente La compasión va mÔs allÔ de la ley. Muchas veces somos delicados porque nos creemos superiores a los demÔs
Para ser iglesia debemos parecernos a Jesucristo, de lo contrario la iglesia no cumplirĆ” su función. El sentido de la vida de Cristo es ayudar, para el no habĆa mĆ”s que una Ley, la LEY DEL AMOR.
Esa Ley le hacĆa desafiar los riesgos fĆsicos que pudiese encontrar. Necesitamos responder en ante la sociedad con compasión. JesĆŗs no rechaza a una persona que estĆ” quebrantando la ley. JesĆŗs extendió su mano y lo tocó, tocó a un intocable, porque era inmundo. Pero para el no lo era, Solo era alguien que necesita ayuda desesperadamente. Cuando nos despreciamos a nosotros mismos, JesĆŗs siempre estĆ” dispuesto a acercarse a nosotros.
Tocar lo intocable
La esencia del evangelio es tocar lo intocable, ayudar a quienes no estĆ”n siendo ayudados. Para amar lo que nadie ama y perdonar lo que nadie perdona. Si Jesucristo es asĆ, nosotros tambiĆ©n debemos ser de esa forma. JesĆŗs toca y todos se sanan , nuestra lepra era el pecado. Las consecuencias psicológicas de la lepra eran tan serias como las fĆsicas.
Como iglesia estamos perdiendo la esencia de JesĆŗs de suplir la necesidad. Estamos quedando obesos en lo espiritual. Necesitamos encontrarnos con un leproso.
