El Señor es mi pastor

Por el Pastor Carlos Cancino Campos



“Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.” — ‭‭Salmos‬ ‭23:1-6‬‬


El salmo anterior nos habla del sacrificio de Cristo (el pastor da la vida por sus ovejas). Cristo es el buen pastor y su vida da por las ovejas. El buen pastor cuida a sus ovejas. Este salmo habla del cuidado de Dios sobre sus ovejas y de cómo está cerca para brindar su protección. Para hablar del pastor, primero hay que hablar de las ovejas:

¿Como son las ovejas ? • Se pierden con facilidad, no logran ver más allá de dos o tres metros. • No posee ningún mecanismo de defensa • No tiene sentido de la orientación, se pierden con facilidad • Sin pastor una oveja, se pierde • Se asustan con facilidad • Una oveja depende completamente del pastor • No es independiente, no vaga en solitario • No es salvaje • Es un animal que SIEMPRE tiene DUEÑO


A simple vista nadie quisiera identificarse con una oveja, pero el Rey David, lo hace. Él conocía a las ovejas, había sido pastor. La oveja es contrario a todo lo que aspiramos como personas, va contra la independencia, el orgullo El Rey David, reconoce que necesita ser guiado, conducido.


“Jehová es mi pastor”

No tenemos dudas, que El Señor es Pastor; pero debemos preguntarnos si: ¿Dios es mi pastor? Ninguno puede decir que Jehova es su pastor, si no ha rendido su vida por completo. Un pastor cuida, protege, alienta, sana, provee, anima. Si no percibimos a Dios de esta forma, no es nuestro pastor. Las ovejas conocen la voz del Pastor y él conoce a sus ovejas.


La promesa de “ NADA ME FALTARÁ“ es SOLAMENTE, para las ovejas y se refiere a que nada de lo que necesitemos, nos faltará.



“En lugares de delicados pastos me hará descansar»

Los pastos delicados son la palabra de Dios, la palabra no contaminada con el pensamiento de este mundo. Este es el alimento de las ovejas. No necesitamos accesorios ( vicios) para ser felices. Luego de “alimentarse” es necesario descansar, reposar en el Señor. Nos va mal porque comemos y no descansamos en Dios y no digerimos el alimento ( palabra de Dios) parar y dejarnos arbitrar por Dios.



“Junto a aguas de reposo me pastoreará”

Una oveja no tomará agua, de un agua torrentosa, sino de aguas tranquilas. El AGUA es el ESPÍRITU, sin beber agua, se muere.


“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” — Romanos 2:4


El pastoreo de Dios es con: benignidad. Paciencia y longanimidad



«Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre»

Al caminar, encontraremos dificultades; a las ovejas les cuesta avanzar en los caminos con obstáculos y es ahí donde el pastor restaura el alma de la oveja, para que pueda transitar. Si el Señor restaura nuestra alma, podremos decir que es nuestro pastor.


Nuestros pecados tambien necesitan ser restaurados, quiere que volvamos al origen, el pecado avergüenza y es pastor puede restaurar esta situación.


La oveja por naturaleza se deja ayudar, porque sabe que en las manos del pastor será sanada. En cambios las cabras, son todo lo contrario, independiente, no se dejan domesticar y no dejan que el pastor las sane y cuide.


Como ovejas, nos desviamos, nos perdemos, En cambio el buen pastor, conoce el camino, conoce la naturaleza humana y nuestra realidad, por lo tanto, este guía no se perderá. Siempre irá adelante de las ovejas, guiando por el camino correcto, por sendas de justicia: Amor y misericordia, estas son las sendas que tiene. Y su motivación es la misericordia, no es porque lo merezcamos, sino por él mismo, por amor a si mismo.



“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”

Es inevitable pasar por dificultades, pero hay un valle de sombra de muerte, que todos cruzaremos y es la muerte, cuando la oveja va por caminos desconocidos, difíciles; no se asusta porque no ve; se podría decir que camina por fe en su pastor. Cuando enfrentemos la muerte ; veremos la sombra, pero no la muerte, porque esta ya fue vencida por Cristo. Quien cruza ese valle de sombra de muerte sin el pastor, está perdido.



“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”

El mayor Aderezo en la mesa del Señor es por misericordia. Los enemigos, son nuestros cercanos que no conocen a Dios, critican, rechazan y No aceptan que seamos parte del redil. Si somos útiles para Dios debemos ser ungidos para el, apartados. No podemos tener doble vida.

Mi copa está rebosando: que todo nuestro ser muestre que somos hijos de Dios, que en todo lugar en donde estemos seamos de bendición. Debemos llevar a Cristo a todo lugar, el mundo necesita la bendición de Dios.



“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.”

Debemos reconocer que todo lo que tenemos en esta vida es por gracia y misericordia de Dios. Sólo el buen pastor puede prometer llevarnos a la eternidad con El.

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